lunes 04 de julio del 2022

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Para la industria cárnica, el Plan GanAr tiene buenas intenciones, pero hacen falta cambios impositivos y sanitarios

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Para la industria cárnica, el Plan GanAr impulsado por el Gobierno Nacional, tiene buenas intenciones, pero son necesarios algunos cambios fiscales y sanitarios.

Se refieren al programa con el que se apunta a aumentar la producción de carne en 600 mil toneladas al 2030, aumentando el stock ganadero y el peso de faena para mejorar la productividad. El programa fue presentado oficialmente en Córdoba el viernes pasado con la presencia del ministro Julián Domínguez.

El editorial de Daniel Urcia, también aborda las causas por las cuales en el primer cuatrimestre del año se evidenció una leve baja en el nivel de faena tanto de vacunos como de porcinos.

Plan GanAr: qué hace falta

La industria cárnica considera que, si bien coinciden en los objetivos, a la iniciativa impulsada por la cartera productiva nacional le hace falta contemplar “algunos cambios fiscales y que se adopte un cambio sanitario uniforme para que el SENASA pueda tener una actuación federal”.

En lo que respecta a las cuestiones impositivas, específicamente reclaman que se equipare la alícuota de IVA al servicio de faena y que se establezca un régimen tributario simplificado para carnicerías junto a una alícuota de ingresos brutos uniforme en todo el país que no supere el 1%.

En el plano sanitario, consideran de suma importancia que se adopte definitivamente un criterio sanitario uniforme en todo el país, para lo cual se requiere adecuar las Leyes de Policía Sanitaria Animal (Nº 3959) y la Ley Federal Sanitaria de Carnes (Nº 22.375), de manera que se asegure la actuación de SENASA en todo el territorio nacional.

“En resumen, acordamos con las metas propuestas, pero consideramos que se necesita, además de las herramientas que pone a disposición el Ministerio, decisión política y acuerdos expresos con las provincias, junto con leyes que incentiven la inversión y morigeren la situación impositiva de los matarifes”, expresó Urcia.

Faena en baja

Con los datos de la faena de abril, en el primer cuatrimestre tanto en vacunos como en porcinos se da una baja muy leve respecto del período enero-abril del año pasado. Esa disminución es de 2% y 1% respectivamente.

Esto en parte se puede explicar por una mayor permanencia de los animales en campos de recría y una menor participación de la exportación por lo que seguramente al cierre del ciclo Hilton, que culminará el próximo 30 de junio, no se cumplirá con el cupo asignado al país. En el mercado europeo los precios bajaron cerca del 20%.

Además, las restricciones por Covid en ciudades chinas también se hacen sentir en los valores. En cuanto al mercado local, la oferta de todas las carnes sigue siendo alta y eso se da en un contexto de deterioro del poder adquisitivo que inclina la decisión de compra por aquellas de menor valor.

Urcia comentó que con anterioridad “pusimos en evidencia que la actividad de faena se encontraba en equilibrio entre las necesidades del mercado interno y externo, pero también dijimos que hay que estar atentos a la evolución de diferentes variables porque sus cambios tendrían incidencia en la actividad”.

 

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