viernes 02 de diciembre del 2022

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La incorporación del control eléctrico, novedad en una Jornada de Manejo Integrado de Malezas en el centro-norte de Córdoba

Con la problemática de las malezas resistentes instalada desde hace tiempo, el control integrado admite numerosas estrategias, a las cuales se va sumando la incorporación de nuevas tecnologías en desarrollo.

Con el propósito de mostrar combinaciones novedosas para el manejo de la borreria, en la zona de Monte Cristo se realizó una jornada a campo en el establecimiento Monte Seco, ubicado en camino a Capilla de los Remedios, dirigido por la ingeniera Adriana Arnaldo.

El encuentro, en el que participó más de medio centenar de productores y técnicos, fue organizado por Curupaití Agropecuaria, y contó con la participación de las firmas Basf, Agroindustrial y Agro-Thrive. Esto fue así, ya que la muestra a campo consistió en la combinación de controles químico y mecánico, y la novedad para la zona de control de malezas a través de impulsos eléctricos.

Dos décadas de borreria en lote

“En este campo venimos trabajando con rotación de 50% maíz y soja, y la principal complicación que tenemos, de ahí que hicimos esta jornada, es la presencia de borreria, que empezó en este lote hace más de 20 años”, explicó Adriana Arnaldo.

“Como la realidad indica que aún no tenemos alternativas de control es que venimos realizando distintos ensayos. Muchas empresas han pasado por acá a lo largo del tiempo. Lo que hoy pudimos ver es una estrategia más amplia de control combinando diferentes alternativas”, puntualizó la productora e ingeniera agronóma.

“Los resultados concretos seguramente los veremos de acá a un tiempo, los primeros días de enero cuando podamos sembrar, pero siempre es una buena noticia seguir probando”, agregó.

Por su parte, el ingeniero Marcelo Valdez, de Curupaití, resumió la jornada en tres pasos: “Lo que se mostró fue un trabajo integrado de tres tecnologías diferentes. Por un lado BASF con sus fitosanitarios, que desarrolló una secuencia de aplicaciones y presentó una novedad que van a lanzar el año que viene; luego un control mecánico, a cargo de la gente de Agroindustrial, con un Carpidor; y lo más llamativo lo trajo Agro-Thrive: un equipo cuyo método de control de malezas es a través de impulsos eléctricos”.

Para “seguir la corriente”

Como mencionó Valdez, el aspecto novedoso fue ver en acción un innovador dispositivo de control de malezas desarrollado por la empresa Agro-Thrive, de General Deheza. El mismo funciona con energía eléctrica y no requiere la utilización de agroquímicos, y si bien ya se viene probando en zonas del sur y sudeste cordobés, es la primera vez que trabaja en el centro-norte de Córdoba.

Agroverdad dialogó con Pedro Torre, integrante de la firma, quien explicó la breve historia de este implemento y cómo funciona. “En el año 2016 iniciamos la investigación y el desarrollo en control eléctrico de malezas, y ahora estamos trabajando principalmente en rastrojos de soja y maíz logrando hasta un 90% de eficiencia”, comenzó.

“El implemento aplica electricidad, y tenemos un sistema desde la cabina del tractor, desde el cual se da la orden de descarga y se puede regular la intensidad, cuyas opciones son muy simples: alta, media y baja. No queríamos complicar demasiado con valores eléctricos. Es un diseño propio, y en este momento estamos fabricando 5 unidades, lo que sería nuestra pre-serie. Calculamos tener una salida comercial con este producto en marzo del año que viene”, detalló.

“Se trabaja a una velocidad de 4 kilómetros por hora, y apuntamos principalmente a periurbanos, ya que este equipo no tiene ningún tipo de derivas, al ser eléctrico. Cada año vemos noticias sobre malezas resistentes a nuevos herbicidas.  Nosotros, más que focalizarnos en las condiciones de la maleza, nos enfocamos en las condiciones del ambiente, porque se pueden generar arcos voltaicos. Aplicamos con una humedad relativa ambiente superior al 40%” graficó Torre.

Finalmente aclaró que “en cuanto a la maleza, mientras no sobrepase una altura de 40 centímetros podemos trabajar; a partir de ese tamaño vamos específicamente sobre los manchones, reduciendo la velocidad y aumentando al doble la potencia eléctrica entregada. Hay que remarcar que se debe combinar el uso de este sistema con controles químico y mecánico”.

Basf mostró Voraxor, que lanzará en 2023

“El control químico para la borreria es complicado porque es una maleza perenne. Lo que presentamos aquí es una estrategia de doble golpe: en un primer momento generamos un estrés que no la termina matar, para luego dar el golpe de secado, y de esa manera el control es mucho más efectivo”, dijo Daniel Ulla, de Basf.

“Para eso mostramos una paleta de productos. La primera intervención en el lote fue con Interfield, para producir el estrés, y después fuimos con nuestra batería de secado, aplicando Heat y también en mezcla con glufosinato de amonio. De todas maneras, el principal tema aquí es determinar cuál es el momento oportuno de las aplicaciones, porque a veces no se combinan todos los elementos necesarios. En líneas generales es en el momento de rebrote cuando hay que estar atentos”, explicó.

Y adelantó para Agroverdad una novedad con vistas a 2023: “Aprovechamos este encuentro para presentar un nuevo herbicida, Voraxor. Lo interesante es que es una nueva molécula, después de tantos años en que la industria química no hacía nuevos lanzamientos. En el caso de Voraxor, es trifludimoxazin, que ya está comercial en Estados Unidos y Australia, y aquí lo vamos a estar presentando el año próximo. Su característica principal es que se trata de un producto de secante y que tiene persistencia en el suelo, con lo cual es muy versátil para lo que es la situación de barbecho corto previo a la siembra”.

Con carpidor, control eficiente

Por último, el control mecánico a través de un carpidor, fue comentado para Agroverdad por Fernando González, de la empresa Agroindustrial: “Se hicieron unas pasadas en lote demostrativo, para combatir la borreria. Y en 24 horas hemos visto unos resultados excelentes, controlado prácticamente el 100% de la maleza”.

Sobre su funcionamiento, detalló que “es una máquina con cuchillas de corte que tiene rejas planas y trabaja hasta una profundidad de 10 a 12 centímetros, aunque lo normal es hacerlo a unos 4 o 5 centímetros. Lo que hace básicamente es cortar las raíces de maleza sin mover la cobertura. Es una herramienta más para combatir la problemática de manera integrada con otros sistemas de control”.

El éxito del equipo se sustenta en que la fábrica de Laguna Larga lo desarrolló hace tres años (con un primer año de prueba y demostración), y al día de hoy se han entregado más de 200 unidades.

Como se mencionó más arriba, la jornada a campo sobre nuevas tecnologías para el control integrado de borreria fue organizada por Curupaití Agropecuaria, una empresa que pilotean desde Monte Cristo Esteban Tronfi, Marcelo Valdez y Esteban Ciravegna.

 

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