viernes 01 de julio del 2022

<<Volver al Inicio

A 110 años del Grito de Alcorta, la rebelión agraria que le dio voz al campo

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en linkedin

El Grito de Alcorta fue la rebelión agraria de pequeños y medianos arrendatarios rurales, que, en 1912, durante la presidencia de Roque Sáenz Peña, sacudió el sur de la provincia de Santa Fe y se extendió por toda la región pampeana, con centro en la ciudad de Alcorta.

La manifestación marcó la irrupción de los chacareros, mayoritariamente inmigrantes europeos, especialmente italianos y españoles, en el escenario de la política nacional del siglo XX, dando origen además a su organización gremial representativa, la Federación Agraria Argentina (FAA).

A 110 años, el “grito” del campo sigue resonando y es imposible no encontrar vasos comunicantes con otras manifestaciones, como el conflicto por la 125 en 2008 y tractorazos o banderazos multitudinarios más recientes.

El Grito

El detonante del Grito de Alcorta fue principalmente consecuencia de la formidable cosecha de 1912, al comprobar los chacareros que luego de pagar las deudas nada quedaba para ellos.

Sucedía que, en 1911, la cosecha había fracasado, y el precio del maíz que estaba en el orden de 5 pesos la tonelada se incrementó, por los valores internacionales, a 13 pesos. Ese mejor precio, provocó la siembra masiva de maíz y los agricultores lograron al años siguiente una cosecha récor. Sin embargo, en 1912 los precios de los insumos aumentaron indiscriminadamente y también se elevaron los precios de los arrendamientos rurales que los terratenientes dueños de la tierra les exigían a aquellos inmigrantes y colonos de la Argentina de principios de siglo

Así fue, que el 25 de junio de 1912 se realizó una asamblea presidida por el agricultor Francisco Bulzani en la Sociedad Italiana de Socorro Mutuo e Instrucción en la ciudad santafecina de Alcorta, de la que participaron miles de chacareros que declararon una huelga por tiempo indeterminado, que se extendería hasta el mes de agosto.

Entre otros, los principales reclamos de los agricultores se centraban en una rebaja general de los arrendamientos y aparcerías, en poder entregar en las aparcerías el producto en parva o troje, en poder celebrar contratos por un plazo mínimo de 4 años y que haya libertad de contratación.

A medida que creció la huelga, se fue avanzando también en su organización y tomó fuerza la idea de constituir una organización central de chacareros.

El 15 de agosto de 1912, en la Sociedad Italiana de Rosario, se fundó la primera entidad gremial del campo, la Federación Agraria Argentina. Su primer presidente fue Francisco Noguera, con asesoría de Francisco Netri que luego asumiría la presidencia de la Federación. Netri fue perseguido, en junio de 1913 fue detenido y enjuiciado pero luego fue absuelto. El 5 de octubre de 1916 fue asesinado.

El Grito de Alcorta, si bien no modificó sustancialmente la estructura agraria, favoreció el surgimiento de organizaciones campesinas en otros lugares del país, como en Buenos Aires, La Pampa y Córdoba.

A raíz de este movimiento, en agosto de 1913, el Dr. Juan B. Justo presenta el primer proyecto de ley de arrendamientos en el Congreso nacional. Pero no será sino hasta 1921, cuando la Argentina sanciona la primera ley de arrendamientos rurales, la N°11.170.

Compartir:

2 comentarios

  1. Coincido que a 110 años, del “Grito de Alcorta” la voz del campo sigue resonando, pero esa voz es sorda y muda, sino gritamos juntos. Hoy sólo es ruido, y el desconocimiento de los hechos hace imposible identificar con que otras manifestaciones, se comparte esa idea.
    Esto es lamentable en este tiempo, en donde una guerra extranjera, genera las mismas condiciones que existieron en 1911 (un año antes del grito), en el año 2001 (un año antes del Censo Nacional Agropecuario), y en el año 2021 (un año antes de la guerra). No todo lo demás es lo mismo.
    El aumento de los precios internacionales esta desvirtuando las políticas productivas sectoriales que afectan y afectarán la sostenibilidad de la agricultura alimentaria por lo menos, durante los próximos 5 años)-
    Hoy ya estamos con el aumento de los granos, pero los precios de los tractores es un 36% superior a los existentes en Brasil, cuya política impositiva común (Mercosur mediante), hace inexplicable la diferencia. Los tractores en Argentina cuestan 70% más que los extranjeros que pagan tasas de importación del 35%. Tienen inflación en dólares del 6 % mensual en un año.
    Hay un 5000% de diferencia entre los precios de los granos exportados y los destinados al consumo interno como semillas, diferencia absolutamente injustificable.
    Las tecnologías relacionadas a la producción y a la vida en la ruralidad, han asumido aumentos mayores al alza del dólar en el último año y al alza de los precios, juntos. No hay explicación posible al respecto salvo el enriquecimiento excesivo de unos pocos formadores de precio que, como en el 2012 generó la protesta y como entre al año 2002 y 2008 generó la desaparición de 100.000 agricultores familiares de todo el país.

  2. Es lamentable lo que nos ocurre a los Argentinos..Desde 1912 se repiten los problemas, los errores y siempre la mismo, sacar a la producción agropecuaria , para mantener a una política social equivocada y que cada día genera más pobreza. El cambio es de RAIZ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias