lunes 23 de mayo del 2022

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Enfermedades de fin de ciclo en soja: consejos para una campaña no apta para cardíacos

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Pasó la ola de calor y llegaron las tan esperadas lluvias que le dieron un respiro a los cultivos. Sin embargo, en el ciclo 21/22 “no hay tiempo para el relax”, porque las Enfermedades de Fin de Ciclo (EFC) están al acecho.

Cuáles son las principales enfermedades que se vienen observando en el cultivo de soja y cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan los productores en una campaña no apta para cardíacos.

La Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid publicó una serie de recomendaciones y estrategias trazadas por la especialista Cristina Palacio, Profesora Adjunta de Fitopatología en la Facultad de Agronomía de Pergamino (UNNOBA) y directora del laboratorio de Sanidad Vegetal SIEF.

Panorama bajo la lupa

Las plantas estresadas, llegan debilitadas a los estadios finales de su desarrollo y frente a las EFC los daños podrían ser mayores que los esperados para una planta sana y vigorosa.

En medio de una campaña agrícola marcada por una fuerte sequía en un contexto del fenómeno meteorológico de la “Niña”, en los estadíos iniciales del cultivo se observó muerte de plantas aisladas con síntomas de Fusarium en implantación -Damping off-, con plántulas que si bien ya habían cobrado desarrollo, ante el estrés generado por este complejo de hongos del suelo terminaron muriendo.

También, en zonas puntuales de bajos, se registró muerte por Phytophthora, sin embargo, dadas las condiciones de sequía los síntomas dejaron de manifestarse.

Pero ya en las últimas recorridas, con el cultivo más avanzado, se registraron enfermedades vasculares y, en mayor medida, enfermedades abióticas debido a las altas temperaturas y radiación. Situación que provoca un desorden fisiológico en la planta que se visibiliza como un estrés general, con hojas quemadas, no solo en el estrato inferior sino en todos los niveles de la planta, así como elevado aborto de flores y vainas en R3.

Por otro lado, ya empezaron a aparecer las enfermedades foliares de siempre, que ante un cultivo estresado atacan con mayor severidad.

“Nos encontramos ante un panorama complejo, con cultivos de soja estresados, con menos vainas, menos flores y menos estructura de planta, donde resulta crítico cuidar el follaje que nos queda”, advirtió Palacio.

A monitorear

Según datos de la encuesta REM de la campaña ‘20/21 realizada a socios Aapresid de todo el país, las principales enfermedades detectadas en el cultivo de soja fueron mancha marrón (Septoria glycines), tizón de la hoja (Cercospora kikuchi) y mancha ojo de rana (Cercospora sojina).

Con este panorama, la especialista recomendó poner el foco en el monitoreo, especialmente en aquellos lotes con rastrojo de soja de la campaña anterior, donde es más probable que se encuentren inóculos de Septoria.

En este contexto, Palacio resaltó la importancia del uso de tecnologías y la necesidad de priorizar el monitoreo y el control oportuno para lograr que los cultivos atraviesen bien su período crítico y de llenado de granos. “Cuando los cultivos están estresados es cuando más responden a la tecnología, en relación a aquellos que tienen todo a su favor, que están en un ambiente favorable y en una zona de alto potencial”, agregó.

“Un buen seguimiento del cultivo permitirá una detección temprana y un control oportuno de las enfermedades, logrando así salir airosos de una campaña no apta para cardíacos”, comentó la MSc. en Genética Vegetal Ing. Agr. Cristina Palacio, que participó de una Jornada de actualización de “Manejo de plagas y enfermedades”, organizada por la REM.

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