ESTUDIO A CAMPO

Las rotaciones, una herramienta clave para el manejo de malezas

  • Por Claudio Vaca
  • Malezas
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La Chacra Aapresid Pergamino viene estudiando durante casi 10 años los impactos de la intensificación y diversificación de rotaciones sobre los sistemas productivos de la zona, como calidad y fertilidad de suelos, rendimiento y márgenes económicos, entre otros.

En este sentido, en un reciente trabajo se abordó concretamente cómo impactan las rotaciones sobre las comunidades de malezas y el uso de fitosanitarios.

El estudio fue realizado en colaboración con investigadores de la FAUBA, la consultora Lares SRL y la Red de Manejo de plagas Aapresid (Rem).

Rotaciones y Malezas
El trabajo a campo compara rotaciones con niveles creciente de ocupación del suelo, yendo de las más tradicionales a las más verdes, con tiempos de ocupación de hasta el 90%, a través de la inclusión de pasturas, cultivos de servicios y de grano. Las rotaciones incluyeron además distinta proporción de gramíneas.

Con estos parámetros, una de las primeras conclusiones que evidenció el estudio fue que las rotaciones de mayor tiempo de ocupación (más verdes) redujeron la toxicidad total y el número de aplicaciones de herbicidas.

“La toxicidad sobre insectos y mamíferos del ecosistema y, por tanto, el riesgo ambiental por la aplicación de herbicidas se redujo en hasta un 60% en las rotaciones ASV. Asimismo, las rotaciones más verdes redujeron a la mitad el número de aplicaciones de herbicidas, lo que contribuye al beneficio ambiental y a reducir los costos”, explicaron los técnicos.

Otra observación que se hizo durante el estudio fue que las rotaciones actúan como filtros de especies de malezas. En este sentido, los especialistas señalaron que los distintos tiempos de ocupación del suelo, volumen de rastrojo o proporción de gramíneas de cada rotación generaron distintas combinaciones de especies de malezas.

“Un ejemplo del ‘efecto regulador’ de las rotaciones sobre las malezas se vio en Rama negra (Conyza bonariensis) que, si bien estuvo presente en todas las rotaciones, redujo fuertemente su abundancia en secuencias de alto volumen de rastrojo”, destacaron.

Las rotaciones más verdes, que tuvieron en general los mayores aportes de rastrojo durante los 6 años de ensayo tuvieron menor abundancia de esta maleza. “El rastrojo dificultó la germinación de esta maleza, generando un control biológico”, indicaron.

Por último, el trabajo reveló que las rotaciones no interfieren sobre la abundancia y riqueza de malezas en distintos momentos de la campaña, estando está más asociada al cultivo o rastrojo presente en cada etapa.

“En general, en los muestreos de primavera la abundancia de malezas fue menor, en especial en cultivos de grano densos (trigos o cebadas) y CS (avenas o vicias). En otoño las abundancias fueron mayores, sobre todo cuando los cultivos estivales ya estaban cosechados”, explicaron.

Como conclusión, el estudio puso en evidencia que la diversidad e intensidad de las rotaciones son una herramienta clave para manejar las comunidades de malezas sin afectar la diversidad de especies, reduciendo al mismo tiempo el uso de herbicidas y el impacto ambiental.

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