CAMPAÑA 18/19

Dos productores lograron 5.000 kilos de trigo en el centro y noroeste de Córdoba

  • Por Claudio Vaca
  • Trigo
  • 0 Comentarios

Con más del 70% de la superficie cosechada, los resultados que arroja la campaña de trigo en Córdoba son bastante heterogéneos.

Según los datos que se desprenden de un reciente informe realizado por la Bolsa de Cereales de esa provincia, el rendimiento promedio es de 26,1 quintales por hectárea, producto de lluvias escasas, heladas tardías y granizo que afectaron a la producción.

Sin embargo, hubo excepciones, ya que en algunos lotes los rindes superaron los 50 quintales.

Fue el caso de dos productores cordobeses, uno en el centro de la provincia, y otro en el noreste.

En Villa María
Mientras en la zona los promedios en general fueron de 32 a 35 quintales por hectárea, el productor Mariano Bertello, de la zona de Villa María, logró un rinde de 50 quintales.

“Ese es el promedio, tuvimos picos que fueron de los 60 a los 70 qq/ha”, comenta.

El material con el cual logró esos excelentes resultados fue el Baguette 680 de Nidera Semillas.

En su primera experiencia con esta variedad, el productor de Villa María sembró el 10 de junio en un lote arrendado de 90 hectáreas, sobre rastrojo de soja.

En cuanto a la sanidad Bertello destaca que ni siquiera necesitaron usar fungicidas.

“Con otros materiales debimos hacer diversas aplicaciones por casos de roya y mancha amarilla. Pero con el Baguette 680 no se hizo nada. Sanitariamente es impecable y resultó ser un trigo muy económico desde el manejo”, remata.

En cuanto a la necesidad de fertilizar, el productor explica que “previamente hicimos una aplicación, porque después no llueve más en la zona. Hace tres años que venimos repitiendo este manejo, con aproximadamente 200 litros de fertilizante líquido, que son cerca de 50 kilos de nitrógeno”.

También se aplicaron herbicidas residuales para el control de malezas durante el ciclo de cultivo.

El clima agregó algo de incertidumbre a lo proyectado al inicio de la campaña, ya que heladas tardías que sacudieron al territorio cordobés en los primeros días de septiembre no sólo llevaron preocupación a los productores y sino que en muchos casos también ocasionaron pérdidas de rendimiento.

En este contexto, Bertello refelxiona que “en octubre no sabíamos dónde estábamos parados. Pero finalmente los rendimientos fueron muy buenos, aunque quizás sin estas heladas el trigo podría haber rendido un poquito más”.

“Nosotros lo habíamos elegido porque veníamos de inviernos muy cálidos y este material no necesita de tanto frío. Sin embargo, el clima finalmente fue todo lo contrario y después estábamos asustados. Pero se comportó perfecto. Hubo lotes que se deprimieron mucho en el rendimiento porque se sembraron más temprano y les pegó feo la helada”, explica el productor Bertello.

En la zona de Villa María dependieron exclusivamente de las lluvias, que llegaron recién hacia mediados de septiembre.

“Después empezó a llover, a llover y a llover. Tuvimos lluvias de 200 y de 140 milímetros, que no ayudaron mucho al rinde porque fueron muy hacia el final del ciclo. Pero había un perfil bastante acomodado de humedad”, describe el productor.

Bertello subraya la seguridad que brinda una variedad como el Baguette 680 en materia de rendimiento, y pone como ejemplo otro caso de un campo vecino, donde con la misma variedad lograron rindes de 55 quintales promedio, con picos de hasta 80 quintales.

“Lo sembraron un poquito más tarde, alrededor del 15 de junio. Cuentan con un equipo de riego muy grande con 20 torres que alcanzan más o menos 200 hectáreas y lo trataron solamente contra mancha amarilla”, señala.

En Villa Santa Rosa
Una experiencia similar se repitió en Villa Santa Rosa, en el departamento de Río Primero, al noroeste de la provincia, donde el asesor Gustavo Gómez – asesor de la firma Triwear – logró un promedio cercano a los 50 quintales con la misma variedad.

Fue la primera vez que sembramos Baguette 680 y la idea es volver a usarlo en la próxima campaña porque sanitariamente anduvo muy bien”, relata Gómez

El asesor agropecuario destaca además el buen macollaje, la cantidad de espigas por metro cuadrado y la buena calidad.

En esta segunda experiencia, decidieron sembrar el 26 de mayo, lo que muestra la gran versatilidad de la variedad utilizada, que no tiene requerimiento de frío.

Se trabajó sobre un lote de 46 hectáreas, con suelo franco limoso (clase 3), que venía de soja.

A la hora de fertilizar, el asesor apunta que “fertilizamos a la siembra con una mezcla que tiene nitrógeno, un poquito de fósforo y azufre. Luego refertilizamos en macollaje y regamos con 120 kilos de urea”.

En este caso, al igual que al productor de Villa María, el clima les jugó una mala pasada ya que “al principio pensábamos que el cultivo tenía síntomas de alguna enfermedad en hoja bandera, pero luego llegamos a la conclusión de que eran los daños ocasionados por el frío”, recuerda Gómez.

En esta experiencia, a diferencia de la de Bertello, la escasez de lluvias no representó un problema, ya que en el campo que trabaja Gómez cuentan con un equipo de riego.

Entre esta herramienta y el agua inicial pudieron ofrecer casi 520 milímetros de agua al cultivo, que posteriormente fue expresado en un muy buen rendimiento

La conclusión general en ambas experiencias es que el Baguette 680 posee una gran plasticidad y una excelente sanidad que le permite adaptarse a los distintos ambientes siempre cambiantes de Córdoba.

0 Comentarios

Sé el primero en escribir un comentario.


Dejá un comentario

Tu email no sera visible.
Sólo si tienes uno.