UNA DECADA DESPUES

La ideología de la 125 no ha muerto

  • Por Juan Carlos Vaca
  • Noticias
  • 8 Comentarios

En estas últimas horas ha habido muchas recordaciones del “no positivo” que hace 10 años echó por tierra a la Resolución 125 que provocó el más estridente choque del campo con el gobierno kirchnerista.

La derrota de los Kirchsner volteó el desmesurado intento. Se logró torcer un camino que ya viraba hacia una bifurcación en la Argentina: uno de los ramales llevaba al totalitarismo absoluto; el otro abría, todavía muy debilmente, una esperanza de que podía tomarse una dirección hacia un sistema de libertad.

El campo creyó lo que no era: que la sociedad urbana lo había terminado de comprender y le brindaba un reconocimiento histórico. Ficción: el 54% de Cristina del 2011 y la ajustada victoria de Macri en 2015 demuestran la fuerza de lo que mal se denomina “populismo”, cuando es lisa y llanamente “totalitarismo”, de a ratos de izquierda, de a ratos de derecha.

Fuerza que no se ha extinguido. Y que se encuentra hasta en agrupaciones políticas supuestamente “amigables” con el campo.

En estos días nomas, se ha escuchado nuevamente hablar de “renta extraordinaria”, para fundamentar las posiciones favorables a frenar la baja de retenciones a la soja o, peor, reponerlas para el trigo y el maíz. Bajo la burla de una “contribución patriótica”.

La ideología de la 125 no ha muerto. Por el contrario. Y no es un problema del campo: es un problema ideológico, de fondo, de la ciudadanía argentina.

No hay nada para celebrar. Y sí mucho para seguir luchando. No por las retenciones, su suba o reimplantación, sino en contra del populismo, en la variante que sea, porque cualquiera lleva al mismo destino: el totalitarismo (verbigracia: Venezuela y Nicaragua, como los dos casos más recientes, cercanos, dramáticos y sangrientos).

8 Comentarios

  1. Perdón José, pero no coincido con su idea, eso es comunismo a su máxima expresion.
    Pregunto, ¿el estado también controlara precios a los insumisión?, ¿me dirá que comer, como vivir?.
    El estado NO tiene por qué meterse en nada, lo mejor que puede hacer el «bendito» estado es OLVIDARSE, del campo y que este fluya según el mercado (oferta y demanda).
    Cuando el estado se metió en algo, lo único que generó fue un antro de corruptos mantenidos.
    ¿Junta Nacional de granos? para que el estado se quede con todo, como hacia el «gran genral», que le daba míseria por el trigo a los productores y luego el lo vendía a precio internacional. (para hacer populismo).
    Mi amigo, Rusia tuvo a Stalin, China a Mao tse tung, Cuba tiene a Castro (o al menos esa idea), Venezuela a maduro.
    ¿por qué no copiamos a países como Dinamarca, Finlandia, u otros de ese tipo y dejamos de una vez esa ideología que fracasó en todo el mundo?.
    ¿en qué parte del mundo, un país socialista o comunista es un ejemplo de calidad de vida?.
    El estado, que se dedique a obras, caminos, infraestructura, y no a meterse en el ámbito privado.

  2. José Penerguido

    Totalmente de acuedo con la gente que se opone a las retenciones, tiene toda la razón. Lo que se debe hacer es reflotar la Junta Nacional de Granos (eufemismo de IAPI) y se acabó la historia. El precio del producto primario lo pone el estado como sostén y al que no trabaje el campo se le expropia…mirá que fácil se soluciona el déficit fiscal, la inflación en los alimentos, etc.

  3. Si las retenciones sirvieran para beneficiaran en algùn aspecto al productor que las aporta, estarìamos hablando de otra cosa. Creo que no habrìa tanto descontento si se planteara un monto fijo en donde se incluya para el productor un seguro contra granizo, se le brinde crèditos blandos con una tasa de interès baja para comprar maquinaria, como en Brasil, entre otras tantas propuestas. El problema es que no vuelve nada y todo se usa para politiquerìa barata, para mantener vagos y subsidiar a empresarios ineficientes, asi no vamos a ningùn lado. El otro tema es la segmentaciòn de los productores, muchos no estàn de acuerdo porque de esa forma estarìan en desigualdad de condiciones, pero no encuentro actualmente la igualdad de condiciones entre un productor de 200has y uno de 10000. Un ejemplo de que eso es un verso es el precio de los insumos a los que acceden los grandes empresarios del rubro, mucho màs bajos que los que tiene que pagar un productor chico, y digo empresarios y no productores porque no lo son, ellos tercerizan todo y esperan el cheque en su casa. Personalmente no me cabe duda que detràs de esto hay personajes vinculados al rubro aceitero y propietarios de grandes cabañas de animales los cuales se venefician con estas medidas, los mismos que bancan las campañas a porquerìa de prolìticos que nos gobierna.

  4. Bastante De acuerdo con el razonamiento…

  5. » Los del campo»producen,trabajan,son los eternos contribuyentes de gobiernos nacionales,provinciales,municipales y cuanto otro ente aparezca en el horizonte:gobiernos siempre en deficit:eternamente ansiosos de poder y escasos de fondos…y :..allì estan los campos,las maquinarias ,los granos a la vista para ser Recaudados por las hambrientas arcas de los Estados ….Otra cosa es la «otra gente,que no es la del campo»-con algunas pocas salvedades- que tienen SI campos en manos de testaferros y el GRAN PATRIMONIO en paraìsos fiscales de los nunca de nunca regresaràn….ocupan bancas en el ¿honorable Senado ? y cobran sueldos astronòmicos que -por supuesto pagan tambien» Los del Campo» Esa misma otra gente que aparentemente tienen amistades de su misma laya en todos los estratos del poder …tanto poder que trasciende a los medios en una parafernalia con apariencias de seriedad y que-sin embargo-es pasible de ser diluìda en el tiempo-el que conduce al olvido………..Esta Argentina para algarabìa de corruptos y energùmenos,tiene el privilegio de abundar en tierras trabajadas por «Gente de campo»……esa que es rehèn de cuanto mamarracho surja…y..que en su afan desmedido y su conocimiento magro arroja piedras contra el arbol que da frutos….no mas maltrato……..:es del alto riesgo agotar la paciencia de quien siempre ha dado tanto

  6. La ciudadanía es, fue y será una basura (le guste o no a quien sea),.
    La única forma de hacerles entender es no trabajar ningún campo por un año; que no genere divisas y que no haya nada para que coman en los supermercados.
    Así entenderán lo que realmente genere el campo, se acabarían todos esos imbéciles que dicen: ^el campo no genera trabajo o la ignorancia de un estúpido como Pablo echarre que supo decir que «lo que genera el campo no se ve en la ciudad» ( lo dijo en un programa televisivio).
    El citadino, a diferencia del tonto del campo, no acepta perder nada, no quiere que le toquen el bolsillo, pero quieren que los que trabajan en el campo (y especialmente, los que siembran soja), se hagan cargo de todos los males del pais
    Son envidiosos, (en general, no todos…..pero).
    Renta extraordinaria…..¿de que, o de cuanto?, muchos de los que no nos quieren, en la ciudad ganan más de bolsillo que el grueso de los pavos que trabajamos el campo, pero se llenan la boca diciendo estupideces desde la ventanilla baja de su recién sacado 0km.
    Francamente, cuanto más veo la mentalidad del citadino, más asco siento.
    Inculquemos a nuestros hijos la mentalidad de estudiar una carrera con salida al exterior, (de preferencia los paises nordicos en europa), que formen su familia allí y que no pisen nunca más este país lleno de residuos humanoides.
    El que crea que este país algún día se puede componer, perdón, pero !!! Que inocente que es ¡¡¡…

  7. Siempre.Siempre. El llamado populismo (apodo para bajar el precio), que en realidad es Keynes aplicado, choca con las posturas Neoclasicas o neo liberales, como la que profesa el autor de la nota. No hay solo una doctrina económica valedera. Los extremos son malos, para un lado o para otro. Comprobado está en cualquier parte del mundo, que la ortodoxia liberal no soluciona los problemas de distribución de la riqueza, mas bien los empeora. Pretender que el gobierno anterior nos lleva a un sistema económico centralizado, es exagerado y poco serio. A su vez, que la mayoría de la sociedad no comprende a los productores rurales, que la mayorías son populistas, porque simplemente quieren tener un país mejor donde todos puedan trabajar y progresar, no solo los del campo. es una exclamación degradante y no ayuda para nada.


Dejá un comentario

Tu email no sera visible.
Sólo si tienes uno.