SIMPOSIO DEL SUR AL MUNDO

¿Qué está en juego en la guerra comercial EEUU-China y cuánto le concierne a la Argentina?

  • Por Juan Carlos Vaca
  • Agronegocios
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“En la superficie, es un tema arancelario, una guerra comercial, pero lo que está en discusión es el poder mundial y el acceso y manejo de las tecnologías”, precisó el Ing. Agr. Fernando Vilella, Director del Simposio y del BIOP3 de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), durante el 5to. Simposio del Sur al Mundo en 2030, Relaciones Internacionales y Bionegocios Sustentables.

Dos apuntes para recuadrar:

*Explicó Vilella que “en un contexto de una creciente clase media en Asia, China previó que en 2035 no habrá ningún chino que no sea de clase media. Si los primeros 600 millones (que ingresaron a ella en los últimos años) provocaron cambios en la comercialización de productos vinculados con la fotosíntesis, la tasa de crecimiento de los próximos años crecerá 4 veces más que ahora”, adelantó.

*Vilella dijo que “Argentina en carne vacuna está peor que cualquiera de sus competidores. Desde los años ‘60 la productividad argentina por unidad de stock creció la mitad que en EE. UU. o Australia y un 15% menos que Brasil, Uruguay y Paraguay. Lamentablemente esto se dio en un marco donde la carne vacuna tiene la mejor calidad y es una de las pocas marcas país que tenemos, pero hemos hechos muchas cosas desde la política y la producción para que la actividad no pueda expresarse plenamente”, recalcó.

5to. Simposio

El Simposio se realizó en el Congreso de la Nación, organizado por la Cátedra de Agronegocios y el Departamento de Bioeconomía, Prospectiva y Políticas Públicas (BIOP3) de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA)
La “guerra comercial” y la Argentina

El Ing. Fernando Vilella señaló que se vive un momento significativo, con cambios estructurales del poder económico y tecnológico global, donde vuelve la normalidad histórica de los últimos 20 siglos donde Asia -en 18 de ellos- representó más del 55% del PBI mundial. Los 2 últimos siglos, por la tecnología, fueron liderados por Europa y EE. UU., y en pocos años, Asia vuelve nuevamente a ser el continente líder.

En los últimos años China tuvo una productividad muy por encima de los países con los cuales se la compara (UE y EE.UU.), por mayores tecnologías aplicadas que crece a tasas 4 o 5 veces mayores que en Occidente, haciendo que el equilibrio económico produzca el predominio económico de Asia.

Explicó Vilella que “en un contexto de una creciente clase media en Asia, China previó que en 2035 no habrá ningún chino que no sea de clase media. Si los primeros 600 millones (que ingresaron a ella en los últimos años) provocaron cambios en la comercialización de productos vinculados con la fotosíntesis, la tasa de crecimiento de los próximos años crecerá 4 veces más que ahora”, adelantó.

Situación de crisis
En este escenario, hay una situación de crisis por la visión defensiva de EE.UU. por su pérdida de liderazgo internacional, pero lo que está en juego es el desbalance tecnológico y económico entre Asia y EE.UU y la UE. EE. UU. trata de inhibir la transferencia de tecnología a China, que responde con trabas a productos de la base electoral de Donald Trump (estados agrícolas estadounidenses), aunque luego será imposible que China pueda prescindir de las importaciones de soja norteamericana.

“En la superficie, es un tema arancelario, una guerra comercial, pero lo que está en discusión es el poder mundial y el acceso y manejo de las tecnologías”, precisó Vilella.

Producción de carnes
Yendo a cuestiones concretas de la demanda alimentaria asiática, Vilella precisó que 900 millones de asiáticos solo pueden comer si importan comida de otro lado. Mundialmente, la producción de carnes es la que más ha crecido -salvo la bovina que está estabilizada desde los 60 a la actualidad-, agregando también el crecimiento de la acuacultura en China, país que, por otra parte, en 5 años será el mayor importador mundial de maíz.

“En función del comercio de Argentina esto se refleja fuertemente. En los años ’80, la UE era el 50% de nuestras exportaciones agroalimentarias y actualmente está el 25%. Y en el mismo lapso, Asia pasó de representar del 25% al 40% actual, y Europa signfica actualmente el 25% de las exportaciones argentinas del rubro”.

Sobre esto aclaró también que el valor por tonelada de los cortes vacunos que compra China es la tercera parte de los que se venden a Alemania. Pero al habilitarse recientemente el mercado de carne refrigerada con hueso habrá que ver cómo se comporta. “En Argentina tenemos una agricultura del siglo 21 con ganadería de mediados del siglo 20. Cuando en el mundo ya se habla de cuándo habrá carne sintética, todavía tenemos muchos problemas por resolver”.

Argentina y la carne
Vilella dijo que “Argentina en carne vacuna está peor que cualquiera de sus competidores. Desde los años ‘60 la productividad argentina por unidad de stock creció la mitad que en EE. UU. o Australia y un 15% menos que Brasil, Uruguay y Paraguay. Lamentablemente esto se dio en un marco donde la carne vacuna tiene la mejor calidad y es una de las pocas marcas país que tenemos, pero hemos hechos muchas cosas desde la política y la producción para que la actividad no pueda expresarse plenamente”, recalcó.

Tanto para recuperar los mercados cárnicos como para llegar con alimentos argentinos a los supermercados de mundo, la estrategia deberá ser avanzar en la normalización normativa del Mercosur en función de los mercados, para responder al cambio del consumidor, que está cada vez más lejos de productor.

“Esta última característica influye en que el consumidor exige normas y certificaciones de calidad, que son cuestiones inherentes al mercado al que queremos llegar, que cada vez es más exigente. Tenemos que ver a quién le vendemos y cómo le vendemos, porque son exigencias asociadas a cuestiones de salud. Son requisitos muchas veces discutibles pero que están”, remarcó Vilella”.

Marca de alimentos confiables
Finalmente agregó que para llegar a consumidor exigente hay que tener marcas reconocidas de alimentos confiables, asociadas a la calidad y a la seguridad alimentaria, en un contexto donde todo estará enmarcado en la Bioeconomía, donde a partir de la biomasa se extraen alimentos con mayor tecnología. La buena noticia para nuestros países es que somos parte de la solución de la seguridad alimentaria mundial”.

Señaló que esto ya se manifiesta en las exportaciones argentinas y que la estrategia no debe ser tener un solo destino, sino una estrategia multilateral. Si bien señaló que la UE está perdiendo peso, sostuvo que “el acuerdo Mercosur-UE es importante para generar marcas y producir juntos productos para el mundo.

PARA ACCEDER AL INFORME COMPLETO DEL SIMPOSIO, HACER CLIC AQUÍ.

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