Palomas

Estrategias para controlar palomas en cultivos de sorgo

  • Por Juan Carlos Vaca
  • Noticias
  • 0 Comentarios

La plaga de palomas, que acosó al girasol, ahora se ha lanzado sobre el cultivo de sorgo en muchas zonas productivas de la provincia de Córdoba. Incipientemente, también están atacando a la soja.

¿Hay estrategias para contrarrestar los daños que provoca? “Sí, hay estrategias y hay herramientas”, se contestó en una Jornada sobre Sorgo realizada en la localidad de Colonia Almada, organizada por la empresa local El Álamo y el semillero Pioneer.

En la reunión disertaron el ingeniero Héctor Cháves, de DuPont Pioneer, sobre el manejo del cultivo, y la contadora Sol Arcidiácono, que trazó perspectivas de evolución del mercado. “Hoy el sorgo tiene muy buen precio y hay que saber aprovecharlo, para esta campaña y la que viene”, resumió.

El ingeniero Roberto Fiore, especializado en productos y tratamientos para la plaga de palomas, dijo que un punto de partida es aprender a convivir con la plaga para poder manejarla, contrarrestar sus ataques en los momentos críticos y defender el rinde del cultivo.

Secado químico y repelente

Fiore propuso dos primeras estrategias de acción: el secado químico del cultivo y el empleo de un repelente. El momento en que arrecian los ataques de palomas es cuando llega la madurez de los granos. En granos verdes no hay problemas. Estos comienzan a partir de 33-35 por ciento de humedad, hasta el 14 por ciento.

Apelando al secado químico de los lotes junto con la aplicación de un repelente se logra una sumatoria de efectos: por un lado, se “achica” la ventana de tiempo de exposición del cultivo a la plaga y, mientras se seca, el repelente mantiene alejadas a las palomas, hasta que se pueda entrar rápidamente a cosecha. Fiore asegura que esa estrategia es efectiva: los semilleros de sorgo logran una disminución del daño de entre 65 y 85 por ciento. A nivel de productor, una performance como esa “es tanto como cosechar o no cosechar, se obtiene un rendimiento aceptable económicamente”.

Fiore y el ingeniero Carlos Carranza, jefe del departamento técnico de El Álamo, coinciden en que, además, hay que comenzar a pensar en “estrategias zonales”. Esto es, que técnicos y productores manejen en una misma zona épocas de siembra, de modo de realizar implantaciones simultáneas, y luego coordinar el momento de cosecha. Así, se diluiría el daño de los ataques porque el área de dispersión sería relativamente grande. Y si se está más expuesto, porque el campo o el lote se encuentra en un extremo de la zona, apelar a la defoliación y al repelente.

También se están reportando en algunas zonas ataques de palomas en cultivos de soja, durante la emergencia. Las aves se comen los cotiledones y hay que resembrar. Los mayores problemas se verificaron en Tucumán, parte de Salta y Catamarca y algo en Córdoba. Hasta ahora, la única herramienta según Fiore, es hacer correr motos con caños de escape libres por los lotes. El lapso “problema” son “tres o cuatro días”. Adelantó que la empresa Wemun está trabajando en el desarrollo de un curasemilla que contrarrestaría el azote de la paloma.

Nota de Juan Carlos Vaca especial para La Voz del Campo, publicada el 30 de agosto.

Noticias Relacionadas

0 Comentarios

Los comentarios están cerrados para esta noticia.