Salvador Di Stefano interpreta que «soplan vientos de cambio», por algunas medidas del gobierno

  • Por Juan Carlos Vaca
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Transcribimos el análisis que hace en estos días Di Stefano:


El fallo en segunda instancia en Estados Unidos alejo el fantasma de default técnico, gran oportunidad para volver a los mercados financieros mundiales. Se vienen cambios profundos.


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En los últimos 30 días hemos observado cambios significativos en materia económica:


1) El gobierno comenzó a devaluar el dólar oficial a un ritmo mucho más elevado que en los años anteriores. En octubre y noviembre el peso se devalúo a un ritmo del 1,5% mensual, esto proyecta una devaluación anualizada del 18% anual, cuando la inflación medida por las consultoras del congreso se ubica en el 21,8% anual. Esto indicaría que el gobierno dejará atrás la política de tipo de cambio bajo, para pasar a devaluar el signo monetario en un nivel similar a la inflación. Esto no sucedía desde el año 2002.


2) El gobierno aumento el gas en boca de pozo de 2,5 a 7,5 dólares. Si bien esta suba no invitará en lo inmediato a una lluvia de inversiones, esto le dejará más utilidades a las compañías petroleras y gasíferas, que podrán reinvertir para aumentar el abastecimiento de Argentina, y de esta forma comprar menos gas en Bolivia y no girar tantos dólares al exterior. No veíamos un aumento de combustibles de esta magnitud, desde la salida de la convertibilidad.


3) Argentina podría cerrar definitivamente el canje de la deuda pública, si en febrero próximo presenta un plan de pago a los fondos que litigan en Estados Unidos. Esta posibilidad se mantenía cerrada, y hace unos días atrás parecía que tocábamos el infierno con el fallo de Thomas Griesa. Una decisión inteligente del gobierno, podría cerrar definitivamente este litigio, lo que podría dar lugar a la vuelta de Argentina a los mercados financieros mundiales.


Para Di Estefano, «un vuelco fenomenal»

Claramente, estas tres medidas en sí misma son un vuelco fenomenal sobre lo observado en los últimos 10 años, que seguramente tendrá un efecto considerable en el mercado accionario.


Por ejemplo, en los últimos días se notó una mayor demanda de papeles ligados a la exportación, como son el caso de Siderar, Tenaris y Aluar.


El sector eléctrico esta mejorando día tras día, producto de una recomposición de tarifas que le puede revertir el flujo de fondos negativos que tienen empresas como Transener, Edenor y Pampa Energía.


YPF pegó un brinco importante en los últimos días. La empresa recibirá una bocanada de dólares muy importantes en el año 2013 por parte del Estado, que invertirá cerca de 2.000 millones de dólares de las reservas en esta empresa. La recomposición tarifaria de las naftas y el gas le generaran un cambio en el flujo de fondos, que le permitirá potenciar inversiones. Hay una negociación en ciernes con la petrolera Repsol, la solución a la expropiación de acciones podría venir de la mano de la entrega de áreas petroleras para saldar la deuda. Podría darse el caso, que se le otorgue la concesión de una porción de Vaca Muerta, con asociación de empresas estadounidenses que aporten la tecnología y los fondos necesarios para llevar adelante el emprendimiento. Si esto ocurriese, YPF podría tener una mejora en sus precios considerable. No hay que dejar de lado la adquisición de Metrogas por parte de YPF, la empresa estaba ahogada financieramente por las bajas tarifas, una suba en el precio del gas y una integración con la petrolera estatal puede revertir el resultado negativo del balance, una acción para tener en cuenta.


No deberíamos descartar a los bancos en todo este escenario, la sola posibilidad de que Argentina vuelva a los mercados financieros internacionales, le cambian la cara al negocio financiero.


En resumen, Argentina tomo 3 medidas que tienen su consecuencia en la economía cotidiana. La devaluación del peso mejorará la renta del campo argentino y por ende será un alivio para un sector que estuvo muy castigado por la sequia, y que hoy perdió capital de trabajo para afrontar la actual campaña. El aumento de tarifas, le da aire a las empresas del sector, para ganar más dinero y reinvertir utilidades, en un escenario crítico de desbalance entre exportaciones e importaciones de energía que nos hacen perder dólares como país, sin resolver el problema de fondo. Por primera vez, se pretende una solución estructural, aunque se esperan más medidas para el sector. Por último, Argentina no debería dejar pasar la segunda oportunidad que le ofrece el gobierno americano. Arreglar la deuda en litigio nos permitiría volver a los mercados mundiales y dejar en el olvido la palabra default. Si a esto le sumamos un posible arreglo con Repsol por la expropiación de YPF, y en diciembre nos devuelven al Fragata, el ánimo inversor debería cambiar considerablemente.


Como verán, somos optimistas de profesión, mirar el vaso medio lleno, nos alegra en esta coyuntura, aunque si los problemas retornan, no nos temblara el pulso para verlo medio vacío. La reforma a la ley de mercado de capitales resulto muy controversial, hay partes del texto que son muy positivas, como la posibilidad de que las empresas tomen deuda sin la costosa calificación o las membrecías para operar en bolsa. La defensa del inversor minoritaria es esencial para hacer un mercado de capitales fuerte y seguro para el ahorrista. Sin embargo, en este punto, el gobierno no tuvo cuidado a la hora de incorporar clausulas que intervienen en el ámbito de las empresas, y generan segundas lecturas que aportan mayor desconfianza.

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