jueves 19 de mayo del 2022

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El mercado de granos está alterado por una disputa entre los exportadores y la AFIP

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Un artículo del diario La Nación, describe el tenor de la puja y el contorno que la rodea.

 

Exportadores prometen resistir a la AFIP

No aceptan un pedido para cancelar una supuesta deuda por US$ 600 millones y continuarán una batalla judicial

Por Fernando Bertello | LA NACION

 

Nadie sabe con certeza cuánto les va a durar el gesto de fortaleza, pero esta vez prometen resistir. Luego del ultimátum que les diera el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, reclamando que paguen urgentemente una controvertida deuda por unos US$ 600 millones y diversas medidas que se tomaron con el fin de presionarlos para que cumplan con esa orden, entre los exportadores de cereales hay consenso en no acceder al pedido del funcionario y, por el contrario, continuar una pelea que ya iniciaron en la Justicia. En paralelo, redujeron el ritmo de embarques y se retiraron del mercado de granos.

 

Se trata de un dato novedoso en la relación de los exportadores de cereales con el Gobierno, que en los últimos años asintieron casi sin chistar a los pedidos oficiales y hasta fueron beneficiarios indirectos de su política, ya que a causa de la intervención en el mercado de trigo y maíz lograron hacer márgenes históricos en esos granos aprovechando a comprar más barato con exportaciones cerradas para luego vender con el mercado abierto.

 

«Nos cansamos. Esta vez no se va a hacer lo que quiere el Gobierno. Vamos a seguir con la instancia judicial», señaló una fuente del sector. «Se va a pagar si corresponde, pero si no, no se va a pagar», contó otra fuente.

 

En otra empresa dijeron que el monto que reclaman las autoridades es «una millonada». Dejaron, así, entrever, la disconformidad con el Gobierno.

 

Algunos sostienen que las empresas cuentan en su favor en la pelea con una carta importante: pueden parar, en un momento en que el Gobierno necesita dólares, la liquidación de divisas si así lo pretendieran hacer.

 

El origen de la disputa tiene que ver con un recálculo de retenciones que el Gobierno les exige a los exportadores. En noviembre de 2007, ante diversas versiones sobre un inminente aumento de retenciones a la soja del 27 al 35 por ciento en la soja, los operadores se apuraron a declarar ventas de mercadería aún sin haberlas comprado. En medio de una ola de rumores, en poco tiempo se anotaron más de 18 millones de toneladas.

 

En septiembre de ese año, el diputado Rafael Martínez Raymonda presentó un proyecto que obligaba a las empresas a acreditar la tenencia de la mercadería antes de la suba de las retenciones. Esa iniciativa tuvo algunos retoques en el Congreso y luego, en pleno conflicto por las retenciones móviles, la presidenta Cristina Kirchner ordenó que se especificara por cuántas toneladas había que pagar la diferencia de retenciones.

 

Los exportadores empezaron a cuestionar la norma por inconstitucional al reclamarse algo retroactivo y concurrieron a la Justicia. Algunas acordaron pagar parte de su deuda a la AFIP. En mayo pasado, por ejemplo, se estimaba que de 53 empresas al menos 20 habían pagado deudas por algo más de 300 millones de dólares.

Presión y resistencia

Según distintas fuentes del sector exportador, el Gobierno estuvo sumando distintas trabas para presionar a las empresas a cancelar esa deuda. Además de reclamar que no tengan deudas surgidas tras la ley Martínez Raymonda para poder estar habilitados en el Registro de Operadores de Soja Autorizados (ROSA) y la verificación del peso del barco con una medición del calado (medida conocida como draft survey), se sumó el dato de que no han renovado permisos provisionales de algunos puertos. «Tres permisos que se vencieron no fueron renovados», contó una fuente.

 

«Son todas medidas que buscan traer complicaciones en la operatoria para que paguemos», agregó el ejecutivo que pidió no ser identificado.

 

Ayer, inclusive, circuló una versión, que no pudo ser confirmada, de que una carga supuestamente había comenzado a ser investigada por contener estupefacientes.

 

La puja entre el Gobierno y los exportadores se trasladó al mercado, que se frenó. Luego de un lunes paralizado, ayer «algunos barcos comenzaron a cargarse», según contaron en el sector.

 

Sin embargo, el ritmo todavía no es el habitual. «Algunos exportadores hoy [por ayer] todavía estuvieron retirados. Fueron muy pocos los que tímidamente volvieron a dar precios para los negocios», expresó Lorena D’Angelo, analista de FyO.com.

Posiciones encontradas

 

RICARDO ECHEGARAY

Jefe de la AFIP

Millones en danza

El Gobierno, por medio del director de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), exige la cancelación de alrededor de US$ 600 millones por un recálculo de retenciones

Cambio de alícuotas

Para las autoridades, las empresas se apuraron a anotar mercadería en 2007, cuando, ante un rumor sobre una inminente suba de retenciones a la soja del 27 al 35%, declararon mercadería que ni siquiera habían comprado. Se intentó hacer un cobro retroactivo por derechos de exportación no aplicados

 

EXPORTADORES

Reclamo judicial

Las empresas recurrieron a la Justicia en los últimos años reclamando la inconstitucionalidad del planteo para que tuvieran que pagar la diferencia en las alícuotas

Más pelea

Según distintas fuentes, las empresas del sector están dispuestas a continuar su defensa en la Justicia y sólo abonar lo que corresponda en la medida que se pronuncien los jueces. «Vamos a pagar si corresponde; si no, no», decían ayer en una importante empresa exportadora que opera en el mercado de cereales y oleaginosas

Fuente: Diario La Nación.

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