domingo 22 de mayo del 2022

<<Volver al Inicio

Cebada: la fertilización en el arranque, clave para el éxito del cultivo

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en linkedin

Yara emitió un informe de prensa que señala que ante el aumento de la superficie sembrada de cebada en todo el país el Ing. Agr. Daniel H. Germinara, Coordinador Técnico de Yara Argentina, brindó algunas precisiones sobre cómo juegan los nutrientes si se apunta a lograr alto rendimiento y un óptimo porcentaje de proteína, sobre todo para los planteos con destino cerveceros.

¿Qué hace falta en el arranque?

Inicialmente, agua y nitrógeno. Las raíces de la planta de cebada apenas alcanzan 1,20 m de profundidad y su ciclo es más corto que el trigo, por eso exige más agua al principio de su desarrollo que al final. Lo importante en este cultivo es el rendimiento y la proteína que, según las condiciones de la temporada, debería estar entre el 10 y el 12%, sin olvidar el calibre, que es otro factor muy importante. La fertilización nitrogenada juega un rol protagónico para obtener altos rendimientos con contenidos de proteína en esos rangos.

El Fósforo es el otro nutriente que hay que tener muy en cuenta, por los bajos niveles que poseen algunos campos, como ocurre en la mayoría de los lotes de la Región Pampeana, y por su efecto stater al sembrar en suelos fríos. Orientativamente, para determinar la dosis, se podría tomar como parámetro el umbral de fósforo del trigo que, según bibliografía, va del los 14 a 18 ppm Bray-1.

Otro nutriente que tenemos que considerar es el azufre que en algunos casos, y según la historia del lote, podría llegar a tener impacto en rendimiento y contenido proteico.

¿Cúanto nitrógeno hace falta?

Lo que se ha visto a nivel de nutrición es que existe una relación clara entre el contenido de nitrógeno en el suelo a la siembra más el fertilizante y la proteína para un determinado rendimiento objetivo. Siempre es importante medir los nutrientes que hay en el suelo antes de sembrar, sobre todo para saber cuánto nitrógeno hay, en función de los dos parámetros a lograr. Solo el análisis de suelo puede determinar con precisión cuánto de este nutriente se debe aplicar.

Como valor orientativo, debería haber disponible entre 22 a 40 kg de Nitrógeno/tn de grano para lograr un contenido proteico de 10 a 12%. Si bien el rango es amplio, es donde se debe apuntar. Por ejemplo, si se apuntara a una cebada de 4000 kg/ha de rendimiento con proteína entre 10 a 12%, debería haber una oferta, como promedio, de 120 kg N/ha entre el suelo y el fertilizante. Obviamente, que estos valores tendrán una adaptación regional y según el lote.

La aplicación de nitrógeno postergado, como se hace en el trigo candeal, no ha dado respuestas significativas en el contenido de proteínas. Por lo tanto lo importante es la cantidad de nitrógeno que se aplique de manera temprana , ya sea a la siembra o en macollaje, eso es lo que va a estimular el rendimiento y el porcentaje de proteína.

¿Qué aplicar?

Como toda gramínea la cebada necesita un arrancador y un nitrogenado. Para este cultivo Yara Argentina tiene dos productos Premium. Para el arranque: Nitrocomplex Plus, que es un complejo químico con fósforo, nitrógeno, azufre, potasio y magnesio de rápida solubilidad. Este producto asegura un rápido arranque y un muy buen desarrollo radicular inicial para la planta. Luego se complementará con un fertilizante nitrogenado para cubrir los requerimientos. Por otro lado, gracias a su baja agresividad, Nitrocomplex tiene la flexibilidad de utilizarse como único fertilizante.

Muchos productores, en función del potencial de rendimiento regional y/o de lote, utilizan Nitrocomplex Plus en dosis de 150 o 200 kg a la siembra y luego no aplican más por el resto del ciclo.

En los casos en que el arrancador es complementado luego con nitrógeno, la opción es Nitrodoble, el fertilizante nitrogenado más eficiente. Un producto granulado, que contiene nitrógeno bajo la forma de nitrato y amonio, lo que le brinda una rápida disponibilidad para el cultivo, aun bajo condiciones de suelos frio y/o secos, donde los fertilizantes ureicos (Urea y UAN) sufren de retrasos en su disponibilidad. Generalmente los productores lo aplican enseguida luego de la siembra o en macollaje.

Incluso algunos productores, de por ejemplo, del sudeste bonaerense, ya experimentados en el manejo de cebada, utilizan Sulfan. Este fertilizante tiene todas las cualidades de Nitrodoble, pero posee azufre en complejo químico. En estos casos, parte de este nutriente, según la dosis, lo podría llegar a utilizar la soja de segunda.

Compartir:

Últimas noticias