Trigo: todavía se está a tiempo de lograr calidades comercializables

  • Por Juan Carlos Vaca
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Es todo un dilema: un trigo de calidad no recibe un diferencial de precio pero si no tiene calidad no se puede comercializar. Esta fue la certeza que quedó manifestada en tres jornadas realizadas en el centro de la provincia de Córdoba con una participación de más de 300 asistentes, número que dio una pauta del interés –y a la vez la preocupación- que tienen los productores con el cereal que cosecharán a partir de noviembre.

Las reuniones fueron organizadas por la Asociación de Cooperativas Argentinas y tuvieron por propósito hacer visualizable que todavía es posible trabajar sobre las condiciones de lotes de trigo para que al ser trillado dentro de un mes y medio o dos alcancen los parámetros a los cuáles la industria e incluso la exportación están actualmente sujetando sus compras, en los momentos en que se disponen a recibir o requerir mercadería.

«Sobre lo que estamos hablando es hay todavía una opción para asegurar uno de los factores de comercialización, que tiene que ver con disponer de una mejor calidad que, hoy por hoy, es la llave que nos abrirá la puerta no a un mejor precio sino a la posibilidad de poderlo vender», expuso el ingeniero Rubén Miranda, el principal referente en trigo de la A.C.A..

Recordó que «gluten y proteína son componentes altamente correlacionados : si queremos un mínimo de un 26 % de gluten tenemos que llevar la producción del grano de trigo a 11 y 11,5 % de proteína».

Fertilización complementaria con Nitrógeno

Una alternativa es recurrir a una «fertilización complementaria con Nitrógeno para mejorar el porcentaje de proteína en el grano», apuntó el ingeniero Roberto Rotondaro. Apuntó que, al respecto, «hay mucha experiencia con muy buenos resultados: con 20 unidades de Nitrógeno se puede estar subiendo la proteína entre 0,5 a 1 %».

Claro que para eso hay que evaluar las condiciones climáticas en medio de las cuales se va desenvolviendo el cultivo que, en buena parte de la provincia de Córdoba, está requiriendo un aporte de lluvias.

Tampoco hay que perder de vista que la ausencia de precipitaciones hará descender el rinde esperado pero que, en contrapartida, si el problema no se agudiza a puntos extremos que hagan fracasar la cosecha, producciones más bajas por hectárea suelen resultar favorecidas por niveles de proteína más altos.

La demanda, cuando aparece, requiere calidad

Las Jornadas se realizaron en Oliva, Villa del Rosario y Tío Pujio. Fueron acompañadas por funcionarios de la Sucursal Córdoba de la Asociación de Cooperativas Argentinas y de los tres Centros de Desarrollo Cooperativo con sede en esas localidades.

El ingeniero Javier Picatto, del Departamento Técnico del CDC en Villa del Rosario, interpretó que la concurrencia de productores a las tres jornadas demostró que «la gente ve que va a tener trigo y no sabe cómo lo va a colocar».

Ricardo Audisio, el responsable comercial del CDC, reforzó esa apreciación comentando que en la actualidad «el problema es terminar de colocar el trigo de la campaña 2010/2011, del que queda mucho, y pensar qué hacer con la cosecha que viene, sobre todo por los espacios y por la comercialización que está muy complicada: se está exigiendo muy buena calidad tanto para panificación –por parte de los molinos, cuando compran-, como por la exportación, que cuando reaparece también está pidiendo cereal de buena calidad. Por eso es que estamos tratando de que los productores nos acompañen con producción y con buena calidad para poder colocar la mercadería, cada vez que se presente la oportunidad».

Audisio, con mucha franqueza, señaló a la audiencia que «el productor falla en lo que envía, no valora bien lo que tiene, porque mezcla mercadería, mezcla variedades y pierde calidad, no acondiciona bien en el campo cuando lo guarda. El productor debiera poder diferenciar la calidad que tiene, tendría que hacer un esfuerzo por segregar su trigo y en el caso que lo guarde, hacerlo en muy buenas condiciones para poder comercializarlo».

Conviene saber qué se tiene

Aconsejó a los asistentes que «aunque represente un poco más de trabajo y algún mayor costo incluso» les conviene que «sepan qué calidad de trigo van a cosechar, hacer muestras diez días o una semana antes de la trilla y ya desde ese momento tener precisada la calidad de sus partidas, luego cuidarla porque si se pierde esa calidad, después resulta más difícil colocar trigos de baja calidad, puesto que en la actualidad no los está tomando la exportación y mucho menos la industria molinera».

Se hizo notar que a las plantas de acopio los trigos que proceden de silos bolsa no suelen llegar en las mejores condiciones. «Habría que recordar que el silo bolsa es para almacenar en forma transitoria, que debe aplicarse un especial cuidado desde el principio hasta el final», manifestó Audisio. «Yo diría que el silo bolsa es un depósito de emergencia, sobre todo en el momento de la cosecha, para resolver un problema de logística pero que luego el cereal debe quedar guardado de modo que no pierda su calidad. Cuando se pierde la calidad dentro de la bolsa se perdió todo el esfuerzo de fertilización, de cosecha y tecnología que se aplicó».

En algún momento hay que empezar

El ingeniero Miranda trajo a referencia que» ya hace muchos años en el INTA Marcos Juárez, el técnico Evito Tombetta estableció que con el trigo al 40 % de humedad del grano en planta, por lo menos una semana antes de la cosecha se puede hacer un análisis de proteína, cuyo resultado va a guardar relación con la proteína que va tener después el grano que va a trillar la máquina. Eso quiere decir que podemos saber anticipadamente si tenemos un trigo de alta proteína o no».

El paso siguiente es segregar las partidas por niveles de calidad. «En la práctica yo se que no es tan sencillo, que requiere una preocupación, recorrer los lotes, tomar muestras, pero en algún momento hay que comenzar y este parece ser que es el momento indicado», opinó.

El ingeniero Picatto remarcó que «una delas propuestas que le hacemos hoy a los productores es, junto con los técnicos de la Asociación, recorrer conjuntamente los lotes y 10 días antes de la cosecha tomar muestras: lo importante es tomar buenas muestras, no tomar una «muestrita» al lado de la tranquera sino recorrer bien el lote, tomar muestras homogéneas, enviar eso al Laboratorio y éste en cuestión de horas nos dará una estimación de la calidad que va a tener ese lote».

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