viernes 27 de mayo del 2022

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Jornada + Maíz: “queremos ser interlocutores directos, activos y permanentes”

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Discurso del presidente de la Bolsa de Cereales de Córdoba:

Estamos dando inicio a esta Jornada Más Maíz. El título del encuentro no es casual. Y, si se aprecia la realización de otras dos Jornadas organizadas por la Bolsa de Cereales de Córdoba, se encontrará una lógica que, en primer término, hace hincapié en una agricultura sustentable, agronómica, ecológica y económicamente sustentable.

Hemos realizado en marzo la Jornada Trigo Córdoba. Aún enfrentando los avatares que todos conocemos, es el principal cultivo de invierno y debiéramos ser mucho más importantes como país productor de trigo, apuntando no sólo a más cantidad sino también a más calidad y a avanzar en una asignatura pendiente: disponer de una oferta de calidades que en nuestra condición de país triguero, o de que hayamos sido un país triguero, no supimos desarrollar. Pero al margen de los déficits, fallas o equívocos de los que debemos hacernos cargo, el trigo constituye un eslabón esencial en la secuencia de rotaciones, en la viabilidad perdurable del sistema agrícola y productivo.

Por otra parte, efectuaremos a principios de agosto, la Jornada Soja Con Sustentabilidad. Desde el principio, esa reunión puso el acento en esa premisa: la sustentabilidad del cultivo. En ediciones anteriores, la Jornada asociaba a la Soja y el Maíz. Era Soja Más Maíz. De modo que estaban claramente expresadas nuestra concepción y nuestra convicción. El programa de la jornada de agosto terminaba resultando demasiado apretado para abarcar los dos cultivos: de allí que hayamos tomado esta determinación de darle a Maíz, la consideración y la importancia que tiene, en todos los sentidos.

Y decimos hoy Más Maíz. Lo afirmamos y reafirmamos con total convencimiento. Incluso en contra de algunos vientos no favorables que soplan, por momentos con más fuerza, de a ratos más débiles, que entorpecen la marcha de la comercialización del maíz. Decimos Más Maíz para asegurarle la sustentabilidad al sistema productivo. Decimos más Maíz porque hay indicadores  convincentes para apostar al cultivo. Decimos Más Maíz porque Córdoba produce el 40 por ciento del cereal. Decimos Más Maíz porque creemos que podemos aún producir mucho más y otorgarle mayor equilibrio a la ecuación agrícola. Decimos Más Maíz porque Córdoba tiene por delante el gran desafío de transformarlo, de agregarle valor, de industrializarlo en mayor proporción que la que lo hacemos, con todo lo que ello importa en actividad económica, generación de trabajo y mayor bienestar para nuestros pueblos del interior, en los cuales, pensamos prioritariamente.

Acá vamos a analizar experiencias pasadas con el cultivo y, de modo particular, las estrategias que nos convienen para enfrentar las próximas siembras; algunas cosas que podemos haber estado haciendo mal y que debemos corregir; otras que nos indican mejores caminos de manejo o de avances tecnológicos para el cultivo. Será la jornada de arranque que la Bolsa se plantea para el Maíz. Pero pensando que esta jornada y la próxima de agosto, deben representar la plataforma desde la cual tenemos que pensar en un salto cualitativo en las propuestas que en esta materia de la capacitación, debe formular y promover nuestra institución.

La nuestra es una Bolsa de Cereales relativamente joven. Que en los últimos años ha tomado una dinámica acorde con la realidad agrícola de la provincia de Córdoba. Esto, les debe transmitir a ustedes la idea de que estamos pensando, que ya tenemos pensado, que desarrollaremos otros proyectos y no pasará mucho tiempo para que los estemos presentando o anunciando. La de Córdoba es y debe ser la Bolsa de Cereales de Córdoba y del Centro del país. No por vocaciones ambiciosas o invasivas, sino por gravitación natural, por los 12 millones de toneladas de soja, por los 8 millones de toneladas de maíz, por los 2 millones de toneladas de trigo, por la primera posición en producción de maní, sorgo y garbanzo, por la posición que tenemos en girasol, y por lo mucho, por lo mucho más, que podemos incrementar esa producción primaria apenas nos acompañen un poco mejor el clima y algunas políticas lúcidas, para las cuales no hay que ser un genio. 

Y, aunque a alguno podría llegar a sonarle un tanto extraño,  tratándose de una institución como la nuestra, cuyo nombre pareciera que se circunscribe a los granos, en esta Bolsa de Cereales comenzaremos a hablar de lo mucho que tenemos que hacer los cordobeses en relación a la producción de carnes. Porque hoy, hablar de producción de carnes es hablar de granos. Por tanto, se inscribe en esa lógica a la que aludíamos al principio respecto a los ejes por los que transitan nuestras Jornadas: agregaremos también la producción de carnes. En el programa de conferencias de hoy el tema aparece tímidamente. Pero sepan que esta Bolsa está pensando en la contribución que tiene que plantearse para que Córdoba recobre protagonismo en ese terreno, sus plantas industriales recuperen la ocupación de su capacidad y nos encaminemos hacia otros horizontes asociados al crecimiento.

Aparte, no nos olvidamos de los biocombustibles, que se están incorporando igualmente a nuestra realidad productiva, a la realidad productiva de los granos, a punto de, por un lado, significar un estímulo para demandas adicionales y un factor que está comenzando a incidir en los mercados. Por otro, porque se interrelaciona con lo que antes manifestábamos de que a los cordobeses nos están faltando estrategias y políticas para una mayor transformación e industrialización de los millones de toneladas de granos que producimos. En biocombustibles, con todo el respeto que nos merecen algunas entidades que se han formado, nos está faltando una política y una estrategia que nos conduzca a un crecimiento administrado, por consiguiente no anárquico, de este sector y de otros que igualmente transforman granos.   

Hay temas que debieran estar ya en debate en Córdoba, más allá de que estemos en un año electoral durante el cual escucharemos muchas buenas intenciones y demasiadas promesas, que se evaporan pasado el momento. Muchos vendrán a hablarnos, a contarnos sus plataformas de campaña. Por cierto, que estamos abiertos a escuchar y a dialogar, pero también dejamos asentado que después del acto electoral, queremos estar sentados, para debatir nuestras inquietudes, aspiraciones, proyectos, medidas, políticas, en las que nos sentimos involucrados. Es un mensaje a los candidatos: no sólo queremos ser escuchados hoy; queremos ser interlocutores directos, activos y permanentes, mañana.

Aunque también es oportuno puntualizarlo: no se trata sólo de que nos sentemos a esperar que nos vengan a hablar o a suponer que nos vendrán a buscar.

Los tiempos que se vienen serán de una trascendencia que el conjunto del sector agroindustrial, la cadena agroindustrial, los productores, no parecen estar advirtiendo.

El gobierno actual ha marcado una agenda previa a las elecciones que merece ser tenida en cuenta –se compartan o no los proyectos- y hay fuertes presunciones que después de octubre esa agenda será aún de mucha mayor gravitación, gane quién gane.

La sociedad misma o fracciones muy activas de ella están planteando problemáticas que involucran al campo, en los pueblos, en la Provincia y en la Nación. La comunidad agropecuaria no debiera desentenderse de ellas y mucho menos ignorarlas. Por muchas razones que están en juego.

Cabría tener muy presente que lo que el agro no haga por el agro, no se lo vendrán a hacer desde afuera.  Muy frecuentemente, mucho se habla pero poco se participa y casi nada se traduce en un compromiso en la actividad cívica o política. Con honrosas excepciones, que siempre las hay. Sería muy oportuno reflexionar sobre ese particular, cada uno de nosotros o en cada subsector al que pertenecemos. Y pensar que es tan importante ser concejal, como legislador o agrodiputado, porque necesitamos tener voz y voto en los debates que se vienen, debemos tener vos y voto. Quizás estemos, momentáneamente, llegando tarde a esta conclusión, pero no la perdamos de vista de aquí para adelante, desde hoy mismo y desde aquí mismo.

Dicho esto, que he creído que, con prudencia y respeto, no debía dejar de mencionar, vamos al Maíz. Vamos por Más Maíz.

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